Rinoplastia.

Cuando nos miramos al espejo y nos damos cuenta que nuestro perfil no es como nos gustaría y que además la nariz es la parte del rostro que causa que se vea con poca armonía y belleza, es cuando consideramos que la corrección de esta zona es importante para que podamos lograr que nuestra cara se vea como de un millón de dólares. Para realizar estas correcciones y mejoras se utiliza uno de los procedimientos dentro de la cirugía plástica conocido como rinoplastia.

Rinoplastia | Felipe Castro Esguerra

Esta intervención mejora considerablemente la forma y tamaño de la nariz a través de un procedimiento quirúrgico que no toma mayor tiempo en realizarse y que tiene una recuperación realmente rápida, por lo que el paciente puede ver los resultados de manera casi inmediata. Teniendo en cuenta que nuestra nariz es un punto central del rostro y por lo tanto, una parte de nuestro cuerpo en la que muchos se fijan, buscar la armonía de esta zona con el resto de nuestro rostro es fundamental.

Aunque es una cirugía practicada con gran frecuencia, debemos admitir que no en todas la ocasiones es necesaria, sino que se realiza más por petición del paciente que en realidad no está conforme con la forma de su nariz, así esta tenga las proporciones perfectas para el tamaño de su rostro. La rinoplastia se puede practicar por diferentes razones, pueden ser estéticas como lo mencionábamos anteriormente o por problemas funcionales, es decir, cuando el paciente presenta problemas para respirar por una o ambas fosas porque existe una obstrucción interior que puede estar relacionada con algún problema no detectado antes en esta zona.

Una de las causas más frecuente para que la persona presente este tipo de obstrucciones en la respiración, se debe a golpes que pudieron recibirse durante la infancia y que desviaron el tabique hacia alguna de la lateralidades del rostro impidiendo que el aire circule de manera normal. También estas desviaciones se relacionan con traumas congénitos donde al momento del parto pudieron causarse así como con problemas del tejido conectivo genético como el síndrome de Marfan, Homocistinuria y el síndrome de Ehlers-Danlos..  Aunque también es probable que estos traumas se sufran durante la adolescencia o la adultez.  Esta patología afecta a más de 80% de las personas y la mayoría ni siquiera sabe que lo padece.

La rinoplastia se realiza teniendo en cuenta las metas y necesidades que pueda tener el paciente, que le permite al cirujano conocer cuáles son los resultados que esta persona desea obtener y si están cercanos a la realidad o no. En caso de que el candidato se encuentre “volando muy alto” el cirujano podrá explicarle las razones por las que no es posible conseguir que su nariz luzca de esa manera y le aconsejará lo mejor para su procedimiento. Más a fondo, la cirugía de nariz se basa en la  incisión hecha sobre la base que soporta la estructura de la nariz, que gracias a que es muy pequeña deja una cicatriz poco perceptible.

A partir de ellos se levanta un poco el tejido que la recubre, sobre todo en la zona del cartílago y se procede a acomodar la nariz con la ayuda de los instrumentos quirúrgicos que tiene forma de martillo y cincel, los cuales facilitan el desplazamiento del tabique para colocarlo en la posición correcta en caso de que el paciente presente la obstrucción en la respiración. De igual manera se da forma a la nariz quitando cualquier tipo de irregularidad o protuberancia que incomode al paciente para darle unas líneas más finas y suaves.

Cuando se termina con el procedimiento se coloca un vendaje especial que nos permite resguardar la nariz de cualquier contaminante externo mientras cicatrizan correctamente los tejidos y un yeso, que permitirá mantener la nueva posición de la nariz en el lugar adecuado, aunque no en todas las situaciones se requiere del uso de este último elemento. Lo habitual es que la persona se tome un tiempo de recuperación comprendido entre una y dos semanas, para asegurar que todo evoluciona de la mejor manera. Es importante que la persona comprenda que la mejoría en cuanto a la hinchazón del área intervenida puede tardar un poco más de lo esperado, por lo que el resultado de la cirugía lo podrá ver a partir del tercer mes.

Esta cirugía por lo general no presenta mayores complicaciones, sobre todo si ha realizado la higiene y ha seguido las recomendaciones de su cirujano al pie de la letra. Aunque el éxito de este procedimiento depende de la experiencia del profesional también está relacionada con el cuidado y atención que usted haya tenido con su nariz en el post-operatorio. Sin embargo hay que considerar que por su misma naturaleza existen algunos riesgos que se pueden presentar. Dentro de ellos se encuentran:

  • Sangrados
  • Infecciones
  • Problemas respiratorios
  • Hematomas

Aunque todos ellos son, como decíamos, muy poco frecuentes. Recuerde que si usted fuma lo más apropiado es que no lo haga durante el tiempo de recuperación, el cual le será indicado por su cirujano dependiendo de cómo salió todo. El cigarrillo evita que los tejidos puedan cicatrizar de manera adecuada además de retrasar significativamente la recuperación. Esto puede generar dolores en nuestra piel así como impedir la correcta circulación de la sangre. Si presenta alguna molestia, recurra a la formula medica que le ha entregado el profesional, en ella encontrará los medicamentos apropiados para manejar la sintomatología que tenga. En caso de que las molestias persistan, consulte nuevamente con el cirujano o remítase a urgencias.

Recuerde que el Dr. Felipe Castro Esguerra es un profesional con amplia experiencia en el campo de la cirugía estética. La rinoplastia llevada a cabo por este profesional ha tenido grandes resultados, evidenciados en la satisfacción de todos sus pacientes que cada vez más lo recomiendan para cualquier intervención. En la página web usted puede obtener mayor información acerca de todos los procedimientos que realiza el Dr. Castro.